El Modelo de Innovación y Emprendimiento aborda la función desde una perspectiva integral, entendiéndola como un proceso continuo y situado territorialmente, que se desarrolla en diálogo con los entornos productivos, sociales y comunitarios.

Su propósito es fortalecer las capacidades institucionales, promover la generación de soluciones con valor formativo, productivo y social, y así contribuir al desarrollo sostenible de los territorios.